La calidad y la seguridad de los preparados para lactantes son de la máxima importancia para los fabricantes, sobre todo teniendo en cuenta que estos productos están destinados a la población más vulnerable: los lactantes. Cuando surgen preocupaciones sobre la seguridad alimentaria y la calidad, se genera una comprensible inquietud entre los padres y los cuidadores. Nuestra industria subraya que la salud y el bienestar de los lactantes son su prioridad inequívoca.
Los preparados para lactantes son el producto alimentario más regulado del mundo. Se producen en condiciones rigurosamente controladas y respaldadas por sistemas robustos y validados de gestión de la seguridad alimentaria. Estos incluyen una supervisión ambiental integral, procedimientos de limpieza eficaces, principios claros de zonificación para gestionar los niveles de riesgo, un control adecuado del aire y del polvo, y una verificación exhaustiva de los controles de proceso.
Las actividades de garantía de calidad se aplican a lo largo de todas las etapas de producción para cumplir plenamente las regulaciones nacionales e internacionales aplicables y mantener los más altos estándares de seguridad y calidad. Las exhaustivas pruebas de calidad a las que se someten los preparados para lactantes antes de su comercialización son las más amplias de cualquier categoría de alimentos a nivel mundial.
Cuando se identifica un problema relacionado con un producto, los fabricantes actúan con prontitud y en colaboración con las autoridades nacionales. Las acciones adoptadas se basan en el riesgo, son oportunas y se guían por el objetivo general de proteger la salud del lactante. Los padres y los cuidadores pueden seguir confiando en que los preparados para lactantes disponibles en los estantes cumplen estrictos requisitos de seguridad y calidad.
Para reforzar su compromiso de eliminar los riesgos para la seguridad alimentaria, nuestra industria invierte continuamente en avances tecnológicos y científicos que impulsen mejoras en la seguridad alimentaria. ISDI apoya el trabajo iniciado en el Codex Alimentarius para revisar el Código de prácticas de higiene para los preparados en polvo para lactantes y niños de corta edad a fin de reforzar la solidez de los procesos de fabricación de los preparados para lactantes. Animamos a todas las partes interesadas a colaborar de forma constructiva con los miembros del Codex para actualizar este código de prácticas con los últimos conocimientos científicos.