Estas políticas también pretenden garantizar el acceso a información científica y objetiva para que los padres y cuidadores puedan tomar decisiones informadas.
Tanto los gobiernos como los fabricantes desempeñan un papel clave a la hora de contribuir a la salud y el bienestar de las familias. Las leyes de comercialización y protección del consumidor, así como las políticas de comercialización, ofrecen sólidas salvaguardas frente a la comercialización inadecuada cuando se alinean con los objetivos de salud pública de proteger la salud de los lactantes y niños de corta edad, reforzar la protección de los consumidores, preservar el acceso a la información, apoyar las necesidades de las familias y garantizar el acceso a alimentos seguros y nutritivos.