La calidad y la seguridad son prioridades inequívocas para los fabricantes de preparados para lactantes. Los preparados para lactantes son la única alternativa adecuada y basada en la evidencia cuando los lactantes no pueden ser amamantados y, por lo tanto, deben cumplir con las expectativas de seguridad más altas de los reguladores, las autoridades sanitarias y los cuidadores.

Los fabricantes operan bajo estrictos sistemas de seguridad alimentaria basados en el Codex y normativas nacionales para garantizar que los productos sean seguros, nutricionalmente adecuados y aptos para la población más vulnerable: los lactantes. La seguridad depende de una fabricación higiénica rigurosa, seguida de una manipulación y preparación seguras por parte de los cuidadores.